Síntomas y diagnóstico del lipedema
Excelencia y superespecialización en su tratamiento
Una unidad dedicada a tu patología, con cirujanos centrados en ella.
El diagnóstico del lipedema es clínico. No hace falta una prueba cara: hace falta que te explore alguien que sepa qué está buscando.

Los síntomas que nos cuentan las pacientes
Casi todas describen lo mismo, con sus palabras:
- Piernas desproporcionadas respecto al tronco, siempre las dos por igual, con un escalón en el tobillo. Los pies no se hinchan.
- Dolor a la presión y, a menudo, espontáneo: pesadez, tirantez, sensación de quemazón. Empeora a lo largo del día, con el calor y antes de la regla.
- Hematomas con golpes mínimos o sin recordar ninguno, por la fragilidad de los capilares.
- Hinchazón blanda y esponjosa, con la grasa blanda al tacto. En etapas avanzadas, la piel se nota fría.
- Nódulos bajo la piel, como granos de arroz o guisantes, que se palpan al pellizcar suavemente.
- Colchones o lóbulos de grasa en la cara interna de las rodillas y los muslos, que rozan al andar.
- Las dietas no cambian nada de cintura para abajo. Se pierde peso en la cara, el pecho y la tripa, y las piernas siguen igual.
No hace falta tener todos los síntomas. El dolor y la simetría, junto con la falta de respuesta a la pérdida de peso, son los que más orientan.
Cómo hacemos el diagnóstico
El diagnóstico es fundamentalmente clínico: la historia y la exploración de cada paciente. En la primera consulta:
- Escuchamos cuándo empezó, si coincidió con la pubertad, un embarazo o la menopausia, si hay antecedentes en la familia, qué te duele y qué has probado.
- Exploramos de pie y tumbada: distribución de la grasa, escalón en el tobillo, signo de Stemmer, palpación de nódulos, sensibilidad a la presión, estado de la piel.
- Medimos perímetros y, si nos das permiso, hacemos fotografías clínicas para seguir la evolución.
- Clasificamos el tipo y el grado, que son los que van a marcar el plan.
Solo pedimos pruebas complementarias (ecografía, estudio vascular, analítica) cuando hay que descartar otras causas o planificar la cirugía. No son necesarias para poner nombre a la enfermedad.
Con qué se puede confundir
| Lipedema | Linfedema | Obesidad | Celulitis | |
|---|---|---|---|---|
| Simetría | Siempre las dos piernas | Suele ser de un lado | Generalizada | Variable |
| Pies | Respetados | Afectados (dorso y dedos) | Afectados | Respetados |
| Dolor | Sí | Poco o ninguno | No | No |
| Hematomas fáciles | Sí | No | No | No |
| Signo de Stemmer | Negativo | Positivo | Negativo | Negativo |
| Responde a la dieta | No | No | Sí | Parcialmente |
Las combinaciones existen: hasta la mitad de las pacientes con lipedema tienen también sobrepeso, y en etapas avanzadas el lipedema puede añadir un linfedema. Por eso conviene que el diagnóstico lo haga un equipo que vea muchas pacientes con esta enfermedad.
Cuándo pedir consulta
Si tus piernas duelen, te salen moratones sin motivo y no cambian por mucho que adelgaces, no esperes a que avance. El lipedema es progresivo, y cuanto antes se trata, mejor se controla: con tratamiento conservador desde el primer día y, si hace falta, con cirugía WAL.