Cáncer de colon y recto: cirugía en Madrid
Excelencia y superespecialización en su tratamiento
Una unidad dedicada a tu patología, con cirujanos centrados en ella.
Es el tumor digestivo más frecuente y uno de los que mejor responden cuando se detecta a tiempo. La calidad de la cirugía es un factor pronóstico por sí misma.

El cáncer colorrectal se origina casi siempre en un pólipo que degenera a lo largo de años. Esa lentitud es su punto débil: es de los pocos tumores que se pueden prevenir quitando la lesión antes de que se convierta en cáncer, y por eso los programas de cribado a partir de los 50 salvan vidas.
Los síntomas que no hay que dejar pasar
Sangre en las heces, cambio mantenido del ritmo intestinal, adelgazamiento sin explicación, anemia por falta de hierro sin causa clara o sensación de no terminar de vaciar. Muchos de estos síntomas los produce también la patología benigna, y ese es justamente el problema: se atribuyen a las hemorroides y se pierde tiempo.
Antes de operar
- Colonoscopia con biopsia, que confirma el diagnóstico y localiza la lesión.
- TAC de tórax, abdomen y pelvis para el estudio de extensión.
- Resonancia de pelvis en el cáncer de recto, que es la prueba que define la estrategia.
- Marcadores tumorales como referencia para el seguimiento posterior.
Con eso, el caso pasa a comité multidisciplinar. En el cáncer de recto, muchos pacientes reciben tratamiento con radioterapia y quimioterapia antes de la cirugía, y en algunos casos seleccionados la respuesta es tan completa que se puede plantear vigilancia estrecha en lugar de operar.
La cirugía
En el colon consiste en extirpar el segmento afectado junto con su territorio de drenaje linfático, y unir de nuevo el intestino. En el recto, la técnica de referencia es la escisión total del mesorrecto, una disección por planos anatómicos precisos que condiciona directamente la probabilidad de recidiva local. Es una de las cirugías donde más se nota la experiencia del equipo.
El abordaje habitual es laparoscópico o robótico. En la pelvis estrecha, la articulación de los instrumentos del robot ayuda de forma clara.
Hablemos del estoma
Es la mayor preocupación de casi todos los pacientes, y merece una respuesta directa. En el cáncer de colon, la mayoría de las intervenciones no requieren estoma. En el cáncer de recto bajo puede ser necesario un estoma temporal de protección durante unos meses, que después se cierra, y solo en tumores muy bajos con afectación del esfínter el estoma es definitivo.
Si va a haber estoma, se explica antes, se marca el sitio antes de operar y se enseña a manejarlo. Nadie sale del hospital sin saber qué hacer.
Después
El seguimiento se coordina con oncología médica, con controles clínicos, marcadores, TAC y colonoscopias según el calendario que corresponda al estadio.